Protección solar en San Isidro: sol de llanura sin sombra natural
El término de San Isidro es llano y abierto, con el pueblo a 12 metros de altitud en plena llanura agrícola. Eso significa que no hay relieve que dé sombra ni brisa de montaña que refresque: el sol entra directo desde primera hora y el calor se acumula en los patios cerrados del casco urbano. Una pérgola bioclimática con lamas orientables es la forma más eficaz de crear esa sombra que el entorno no aporta, y de ventilar el patio al caer la tarde cuando la temperatura empieza a bajar.